Aunque su cuerpo se vio severamente afectado, este valiente bombero no dio marcha atrás en su profesión y, 5 meses después del incidente, volvió nuevamente a sus labores profesionales, pero esta vez en la sala situacional del Cuerpo de Bomberos del Distrito Capital.
Actualmente se encuentra ejerciendo sus funciones; sin embargo, tiene algunas restricciones, “esas son las cosas que tiene que tener un discapacitado, si tu no haces tus mismas funciones o tratas de insertarte en la sociedad nuevamente, no vas a salir nunca hacia delante, sino que siempre vas a tener lastima de ti mismo, tienes que tener la suficiente autoestima para decirte yo puedo”.
Reinaldo Zurita confiesa que a pesar de lo sucedido decidió quedarse en la filas de la institución bomberil porque tiene la fuerte convicción de que lo que le sucedió a él debe ser un ejemplo para las nuevas generaciones de bomberos, ya que nunca deben perderle el respeto al fuego y además tienen que prepararse cada día para ser mejores personas y bomberos.
“No le temo a la profesión, más bien ahora la quiero más y mientras más voy estudiando más le tengo cariño”.
En octubre de 2009, Zurita pudo iniciar su proceso de curación con ayuda del Gobierno del Distrito Capital, al realizarse su primera intervención quirúrgica, mediante un procedimiento que no es muy común en nuestro país.
Le fueron colocados unos expansores con solución salina en el área del cuello y mejilla, lo que permitió estirar la piel durante un mes y medio, logrando así abarcar una gran cantidad de los queloides.
Posteriormente, en el mes de diciembre, le fueron retirados los expansores y se procedió a la intervención quirúrgica, la cual resultó satisfactoria y actualmente se puede apreciar un cambio significativo.
Se espera que para octubre o septiembre de 2010 le sean colocados nuevamente los expansores, para luego proceder a una segunda operación de recesión de cicatrices y alcanzar resultados superiores.
Reinaldo Zurita ha demostrado ser un hombre que sabe vencer las adversidades y se crece ante las vicisitudes, por eso continua su vida sin llevar a rastras sus limitaciones y cada día demuestra que nada es imposible de hacer.
Por ello, actualmente se encuentra preparándose en la categoría “destrezas bomberiles” con miras a participar en el proceso de selección de los atletas que podrían ir este 2010 a los Mundiales de Bomberos a realizarse en Corea.
Es así como este hombre, que en el año 2007 enfrentó uno de los momentos más difíciles de su vida, demuestra que no existe límites y que su disciplina y abnegación por el Cuerpo de Bomberos, del cual forma parte desde hace 7 años, sigue intacta y más fuerte que nunca.