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Fundación Caracas para los Niños

Atención sin fronteras para niños, niñas y adolescentes

Jeancary Valdés   /   Prensa Capital   /   marzo de 2010

Los niños, niñas y adolescentes son  prioridad para la Fundación Caracas para los Niños, ente adscrito al Gobierno del Distrito Capital (GDC), y por este motivo se ha abocado a proteger y brindar educación, alimentación y cuidado diario a los niños o niñas, no sólo del Distrito Capital sino de todos los estados del país.

La fundación tiene algo en particular, el valioso trabajo que realizan por el bienestar de los pequeños traspasa las fronteras capitalinas, atendiendo no sólo a habitantes de la ciudad capital, sino también de otras regiones del país revolucionario y solidario de América Latina.

Tal es el caso de Lya Imber de Coronil, un centro único en Venezuela que ofrece educación integral para madres adolescentes, con edades comprendidas entre los 14 y 17 años, a través de la Fundación Caracas para los Niños del Distrito Capital.

Este centro posee núcleos ubicados en áreas estratégicas de la ciudad: Coche, San Bernardino y Palo Verde. Mientras otros dos, en el estado Miranda,  se encuentran en proceso de transferencia al gobierno capitalino.

En éste último se atiende a una población bastante vulnerable de madres adolescentes de muy escasos recursos, donde se ha recibido sin distinción regional a madres adolescentes de los Valles de Tuy, Carayaca y Petare Norte.

La directora de los centros de Educación Integral, Miriam García, con más de 5 años de experiencia en el caso, indicó que además de apoyar a las madres adolescentes a que culminen sus estudios en las misiones que ofrece el Estado, se incentiva también a los familiares, para que en trabajo conjunto puedan orientar a sus hijas.

Al mismo tiempo, los integrantes de este centro y sus diferentes núcleos ofrecen asesorías para el cuidado de los hijos, actividades recreativas, contacto con los museos, parques, enlaces con la comunidad, cursos y talleres.

Protección Integral del Niño, Niña y Adolescente

La Entidad de Atención Nuestra Señora de Coromoto es otro de los centros de protección y atención integral en el que, bajo la protección del Estado,  impulsa el cuidado de 6 niñas y adolescentes.

Según lo diagnosticado por la directora de Atención Integral, Mariangela Gutiérrez, estas 6 niñas y adolescentes fueron separadas del núcleo familiar e ingresadas al centro Nuestra Señora de Coromoto.

Estas niñas ingresaron al centro por maltrato y violencia intrafamiliar; sin embargo, actualmente, y gracias al Gobierno del Distrito Capital y a la Fundación Caracas para los Niños, las 6 menores cuentan también con un multihogar dentro del centro.

Nuestra Señora de Coromoto es un centro de Atención Integral que trabaja las 24 horas del día, cuenta con un personal especializado y ofrece un lapso aproximado de 30 días de atención y cuidado, como medidas de protección de la casa de abrigo.

Es así como los niños, niñas y adolescentes del Distrito Capital cuentan con una evaluación por parte de un equipo multidisciplinario, conjuntamente con el apoyo de los concejos municipales de protección, las defensorías y la medida de un tribunal.

Otros de los objetivos de la fundación es la formación integral de los y las adolescentes, es así como a través de la Misión Ribas y los enlaces con las universidades públicas el equipo de los centro de atención integral apoya a las madres adolescentes para que continúen los estudios.

Además de esto, les ofrecen talleres de entretenimiento, recreación, confitería, reforzando de esa manera el área socioproductiva que promueve el Gobierno del Distrito Capital de la mano con las comunidades.

El Centro de Transición Familia (CTF) y la Edad de Oro son otras de las redes de atenciones completas que impulsa la fundación en beneficio de los niños, niñas y adolescentes.

José Ignacio Cabrujas, centro de atención integral ubicado en Caricuao, cuenta con 94 jóvenes que desertan de la educación formal, pero la fundación ha logrado que se integren a las Misiones Ribas o Sucre, y a la Misión Barrio Adentro para que tengan atención en el sector salud.

Se trata de jóvenes que tienen problemas de drogas, o se encontraban en situación de calle, o fueron víctimas de violencia intrafamiliar. Estos últimos trasladados al Centro de Transición Familiar, donde, según Gutiérrez,  cuentan con educadores de calle distribuidos en el área de Caracas.

Este centro ofrece un programa que dura aproximadamente 3 meses, en el que se trabaja para que el niño, niña o adolescente asuma de forma voluntaria ser insertado nuevamente tanto en el programa de educación, como en una ayuda psicológica.

Igualmente, la fundación tiene planteado la reactivación de la Edad de Oro,  un programa en el que atienden a niños con problemas de adicción o de sustancias psicoadictivas, a fin de ser atendidos de manera integral.