Muchos de estos abuelos necesitan una atención médica especializada, es por ello que ahora las casas hogares cuentan con el apoyo de los médicos y médicas de Barrio Adentro, quienes asisten constantemente a las tres Casas Hogar, atendiéndolos de manera integral.
En así como más de 30 abuelos han sido operados en la Misión Milagro, pues se considera necesario identificar constantemente el estado de salud de los que allí residen.
Por otra parte, el GDC también tomó en cuenta la baja actividad de los abuelos y abuelas, por tal motivo Baena consideró necesario incluirlos en actividades de la revolución: cultura, recreación, lectura, entretenimiento, felicidad. “El socialismo no es otra cosa que felicidad, y a ellos les toca. Han dado la vida por la familia, todos sus esfuerzos y hoy reposan en las casas hogares”, destacó.
Ángela Baena relató que no se puede obligar a ningún abuelo o abuela a que asista a una actividad, “con ellos y ellas el trabajo debe ser paciente. Tal es el caso de abuelas que no les gusta pasear, ellos o ellas prefieren quedarse en casa y pintar o coser”.
La idea es brindarle la mayor suma de felicidad posible, pues requieren de actividad no sólo entre cuatro paredes sino en las calles del Distrito Capital recuperadas por la Jefatura de Gobierno.
Muchos de ellos y ellas ahora forman parte del club de abuelos, estudian en las diferentes misiones educativas del Gobierno Bolivariano, cuentan con una alimentación balanceada y tienen una programación cultural y deportiva.
Además de esto los adultos y adultas mayores reciben clases en la Misión Ribas, cursos de computación y próximamente talleres de iniciación para que estudien en la Universidad de la tercera edad.

Para la Jefatura de Gobierno no se trata de hacer sólo un cariñito para mejorar la calidad de vida de los residentes de las casas hogar, sino de un plan que llegue hasta lo más profundo de estas personas y que pueda dignificarlas para siempre.
Por ello se consideró necesario el traslado de los 48 abuelos que residían en el Centro de Atención Integral Luis Ordaz, de San Martín, junto al personal que laboraba, a la Casa Hogar de El Paraíso y la Casa Hogar de El Conde, en Caracas, mientras se realizan los trabajos de infraestructura en la Luis Ordás.
Entre las mejoras de infraestructura, se planteó la adecuación de los espacios existentes de la casa El Conde y El Paraíso para que los abuelos y abuelas que fueran trasladados contaran con las condiciones optimas para convivir.
La mayor inversión se realizó en el Centro de Atención Integral Luis Ordaz, en el que se realizó una obra de demolición, además de un diseño de ingeniería y arquitectónico, con el objetivo de alcanzar una casa hogar modelo, que inició el 22 de marzo del presente año y finalizará en 7 meses.
Para los trabajadores y trabajadoras del Centro de Atención Integral Luis Ordáz, en San Martín, y también para los integrantes del consejo comunal Las Luchas, el Gobierno del Distrito Capital ha sido una entidad que se ha esmerado en que los abuelos y abuelas tengan buena atención y buena alimentación.
Baena puntualizó que la atención que se brinda a las abuelas y abuelos no es solamente asistencia médica y alimenticia, se trata de atención integral, emocional y psicológica.
“Hemos tratado de que nuestro equipo de trabajo entienda que la idea de trabajar en una casa hogar es atender plenamente a todos los abuelos y abuelas, entablar una conversación con ellos, conocer sus sentimientos, saber qué quieren, qué les gusta”, destacó Baena.
Agregó: “Ellos quieren hablar, quieren que los escuchen, contarle a alguien sus cuentos, sus historias vividas, un compendio de ideas, riquezas que quieren compartir con alguien, y es ahí donde el GDC ha trabajado satisfactoriamente”.